lunes, 23 de junio de 2008

We Tripantu o Año Nuevo Mapuche


“Deuma afpule pun, mapuche mapumeu wengetuai itrovill monguen…. Ka femngechi peumangen, wengetuai rakiduam, newen, ka kiñegün itrokom puche, Ka antü ñi mülerpuam doi küme monguen…”
Armando Mario Lefío
“Cuando la noche haya llegado a su tope final, la naturaleza dará paso a un nuevo ciclo de vida en el mundo indígena, permitiendo renovar los sueños, esperanzas y compromisos hacia un futuro mejor para todos…”



El festejo será durante la noche del 23 y madrugada del 24 y estarán presentes autoridades originarias como Salvador Nahuel, Carlos Campú, cacique de los ranculches y Felisa Curamil entre otros.

El We Tripantu o la nueva salida del sol, representa el momento exacto en que el sol o Antü aparece por el puelmapu (oriente), dando paso al nuevo ciclo de vida en la naturaleza o el Año Nuevo. (We=Nuevo o nueva, tripan=salida, antü=sol; La Nueva salida del Sol). Además éste espacio de tiempo, antes de la salida del sol, el universo, la naturaleza, las vertientes, los animales etc., entran en su máximo apogeo y plenitud, por ende en equilibrio y armonía.-

Es decir, cuando el sol hace su regreso paulatino desde el Wüñoi Tripantu (el lapso correspondiente entre la medianoche hacia el amanecer), trae consigo muchas energías, y con el despertar de toda la naturaleza, vertientes, ríos, volcanes, cerros, montañas, animales, árboles, pájaros, personas, piedras, insectos, estrellas, se acumulan enorme cantidades de energías emanadas desde la tierra, el cosmos y naturaleza los cuales permiten dar paso a una nueva vida en la tierra. Es decir, en el momento de mayor apogeo o acumulación de fuerzas cósmicas y en el momento de asomarse el sol se produce el El We Tripantu o Año Nuevo mapuche.

¿Qué es entonces el We Tripantu?
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Es el nuevo despertar de la tierra y naturaleza, el despertar de la estrellas y del universo, el despertar de los espíritus protectores y dadores de vida, es el despertar de los hijos de la tierra. Este fenómeno del nuevo despertar se produce en el momento después del profundo descanso que ha experimentado la tierra y la naturaleza, conocido como Rimü o Rimüngen (zambullida o tiempo de descanso), y esto ocurre cuando todos los componentes de la naturaleza y el cosmos en éste lado del hemisferio (sur), devuelven y retro-alimentan a la tierra con sus energías, es el caso concreto de las plantas o árboles logran devolver o a bajar su savia hacia el interior del tronco, luego a la raíz, finalmente para devolverlas por completo a la tierra.

Ellos ven cuando se acaba el otoño y comienza el invierno, que hay un cambio de ciclo natural regido por la Luna, donde se provoca cambio en los brotes de vegetales, animales, en la tierra, el sol, etc. En este nuevo período la tierra comienza a limpiarse con el agua que envía Ngenechen (Dios) a través del Ngenko (el espíritu del agua), esta limpieza hace que comience un nuevo ciclo, terminó el ciclo anterior de preparación del suelo, siembras, cosechas y la naturaleza debe limpiar y preparar la tierra para otro período, así sucesivamente. Es una celebración familiar, en la que participan los adultos, los niños y toda la diversidad de los seres vivos, porque el Sol es el Padre que aporta, a través de su energía opuesta y complementaria a la Tierra (que es femenina, opuesta y complementaria a la energía del Sol), para que se produzcan alimentos para todos los seres vivos, no sólo a los humanos. Es una fiesta de agradecimiento por la vida que se renueva. Se conversa con el Sol, porque el Sol está vivo, porque están contentos de que vuelva y con él sienten que los humanos vuelven a crecer. Es una concepción distinta del tiempo a la que tenemos nosotros, en la que lo antiguo queda atrás. Para los pueblos originarios lo antiguo se renueva siempre.

Las familias mapuches se reúnen alrededor de un fogón, o en anümka, ramadas de foye canelo, y kila. Allí preparan los alimentos, en donde más tarde los abuelos contarán leyendas de los antepasados. Todos comen Mültrun, kako, müjokiñ, y beben mudai, chicha de trigo. Es el momento de contar epew (cuentos). Otros prefieren escuchar a los mayores, a los sabios (los kimche). Entonces comienza el nütram, conversación en la que se comparte la sabiduría del pueblo, donde los ancianos dan consejo a los niños para que sientan orgullo de su cultura. Los pichikeche (niños) más inquietos juegan awarkuzé, y cantan esta melodía:

“Mari mari peñi, Mari mari lamgnien, Lamgnien nanai, Ñielai trutruka, Ñielai pifilca Kultrun yenai, Lamgnien nanai”.



Cantando, bailando, comiendo y escuchando historias, la noche más larga del año, se hace corta. Es el momento en que “wiño xekatui pun” la noche camina de regreso, y el sol avanza.

Alguna gente se amanece para recibir al gran Sol. Hay un momento calmo, en que la naturaleza está dormida, como entre las 4 y las 5 y media de la mañana. La naturaleza está tranquila. Todos los seres vivos están cambiando su vestimenta, haciendo su limpieza. Los Mapuche se levantan, se levanta a los niños primero y se los lleva a lavarse en agua que corra. A esa hora el agua está cristalina. La naturaleza al despertar se lleva todo lo viejo, las enfermedades, los malos pensamientos… el agua se lo lleva. Luego se les pone a los niños ropa en lo posible nueva o bien lavada.

Se recibe al Sol con todos los seres vivientes, se lo recibe limpios y la vida se renueva.

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