domingo, 27 de diciembre de 2009

Kirschblüten - Hanami


Inspirada en la clásica cinta Tokyo Story (1953) de Yasujiro Ozu, la cineasta y escritora alemana Doris Dörrie presenta esta conmovedora historia en la que aborda sus particulares visiones sobre los contrastes entre Alemania, Japón y el teatro Butoh. Así, hace una yuxtaposición del materialismo occidental opuesto a la espiritualidad prevalente en Oriente.

Aunque comercialmente poco apreciada fuera de Europa, Doris Dörrie es una de las más reconocidas representantes del cine alemán, con más de veinte películas, de las cuáles, algunas han llegado con relativo éxito a México, la mayoría de ellas comedias. Esta vez, se introduce en territorio bergmaniano y explora el drama íntimo de una pareja madura, parte esencial del tema de la familia que ha sido un común denominador a lo largo de su filmografía.

Ahora, en este relato sentimental mas no sensiblero, la Dörrie se basa en sus propias vivencias en torno a la vida, el amor y la muerte: así plasma lo que la inspira, en una visita a Japón: contempla su paisaje y se acerca a escuchar su filosofía acerca de la existencia, que es tan efímera como las flores de los cerezos que apenas duran unos días, lo que funciona como metáfora.

La influencia de Yasujiro Ozu es notable, especialmente en el tono y atmósfera que la directora elige en su forma serena de narrar la historia, sobre todo en la segunda mitad, que pasa del escenario germano a esa extraña y fascinante megalópolis que es Tokio, en la que Rudi, a veces de forma absurda, busca en su interior complacer a su esposa que ya no está. Al igual que otras cintas dirigidas por mujeres, la célebre Lost in translation (de Sofia Coppola, 2003) o la emotiva Japanese Story (de Sue Brooks, 2005), este es un filme muy íntimo y personal, que ciertamente no gustará a todo el mundo (más especialmente si se toma en cuenta que dura dos horas y no tiene explosiones, persecuciones, ni escenas de sexo, que están tan de moda), pero que, para aquellos a los que les interesa explorar otra cultura, les llegará muy hondo, invitándolos a la reflexión y a reconocer el enorme talento narrativo de esta cineasta.

sábado, 26 de diciembre de 2009

martes, 15 de diciembre de 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

jueves, 3 de diciembre de 2009

Mi pajarito, el Ito


Desde ayer hasta hoy me dediqué a cuidar a este pajarito, lo llamé Ito rememorando un cuento muy lindo que leí alguna vez sobre un pajarito que no podía volar. Ito era el más lento en aprender a volar, su hermano pajarito aprendió rápidamente y revoloteaba el damasco de mi patio junto con su mamá pajarita, ambos emitían lindos sonidos con el fin de animar a Ito en la práctica del vuelo, mientras yo me deleitaba escuchándolos observaba a Ito quien se sentía cansado y desperanzado, porque trataba y trataba y no lograba volar, sólo lograba dar saltitos y revolotear bajito emitiendo sonidos que expresaban cuánto le estaba costando y que aún seguía intentándolo. Sin embargo parecía asustado, me daba la impresión de que algo le había pasado, no sé si había sido una caída o algún susto que le hayan dado mi perra o mi gata, entonces decidí lentamente irme acercando mientras le conversaba y lo abrazaba con mi voz para que no me tuviera miedo, fue así como despacito logré recogerlo del suelo y colocarlo en su nido, pero creo que todo ese movimiento que hice al desplazarme lo atemorizó demasiado, porque apenas lo solté dentro del nido, él se tiró nido abajo hasta llegar al lugar donde había estado antes de tomarlo y mientras hizo eso gritaba socorro a su mamá pajarita. Fue así entonces como decidí no molestarlo más y dejarlo tranquilo, quería que descansara y se calmara. Entonces me fuí a mi pieza y le pedí al cosmos que lo cuidara, para que así hoy día pudiera seguir practicando para poder unirse al vuelo, junto a quienes lo animaban desde lo alto del damasco y del mancaqui.
Hoy mientras me preparaba el desayuno de pronto sentí que los pajaritos cantaban muy fuerte, así como desesperados entonces me asusté y pensé altiro en el Ito, miré por la ventana de la cocina hacia el patio y ví cómo mi gata llevaba al Ito en su ocico y se dirigía hacía el techo para irse a asomar por la ventana de mi pieza, por lo que corrí desesperada a cerrar mi ventana porque no quería ver nada triste en mi pieza, pero mientras cerraba la ventana ví cómo mi gata bajaba del techo y saltaba a mi ventana con el Ito en su ocico, me dio mucha pena y desesperación porque ví cómo el Ito me gritaba con su piquito bien abierto y chilleando, para que lo rescatara. Atiné a salir al jardín para quitarle al Ito a mi gata y no podía hacerlo porque una reja me lo impedía, le gritaba a mi gata que lo soltara, que no fuera mala, que el Ito era mi pajarito, pero de pronto ví que el Ito estaba tirado en el pasto de lado y que no se movía, ni mostraba signos de respirar, debió haber sido el espanto de tal susto y yo me desesperé queriendo agarrar a mi gata y patearla lejos, porque no tenía derecho de hacerle eso a mi pajarito y de pronto aparece mi mamá por la ventana de mi pieza gritándole a mi gata que lo soltara, mientras tiraba una botella chica de agua mineral que estaba en mi repisa, para así poder espantar a mi gata y por suerte lo logró, porque mi gata se alejó del Ito y el Ito se fue a esconder detrás del helecho y el manto de eva. Entonces corrí a buscarlo y lo tomé en mis manos aferrándolo a mi cuerpo, mientras le hacía cariño en su cabecita y en su cuellito, caminé lentamente hacia el patio trasero y le hablaba al Ito para que se calmara, le dí calor con mis manos y lo abracé cálidamente con las palmas de mis manos, para dejarlo en su nido y él esta vez accedió a quedarse en él, lo convenimos así porque era el lugar más seguro y antes del suceso trágico el Ito había estado en el suelo durmiendo. Así que lo dejé ahí y me quedé observándolo unos minutos, notando cómo poco a poco su respiración se iba calmando y la mía también. Mientras observaba al Ito escuchaba cómo la mamá pajarita lo buscaba desesperada revoloteando entre el damasco y el mancaqui, porque ella vió y escuchó todo cuando al Ito se lo llevaba mi gata mala. Me daba tanta pena el Ito, porque él no podía hacer nada para defenderse y me acordé de Darwin, odiando su idea de la conservación de la especie porque me pareció injusto que sólo el más fuerte sobreviviera. Con esta sensación me fuí esta mañana a la universidad, triste, tan triste que no dejaba de pensar en el Ito y deseaba que estuviera bien. Más tarde llamaría para saber cómo estaba y si seguía en el nido donde los rayos del sol se preocuparon de darle tranquilidad y abrigo. Y cuando llamé, me enteré de que el Ito ya no estaba en el nido y que tampoco se veía en ningún lugar del patio, espero que no me hayan mentido. Lo único que pensé en el día después de saber que el Ito ya no estaba, era que quería llegar a mi casa e ir al patio para ver si el Ito había vuelto a su nido y así lo hice, pero constaté que realmente el Ito ya no estaba y que tampoco estaban la mamá pajarita ni el hermano pajarito revoloteando ni cantando entre el mancaqui y el damasco, esto me dio esperanzas de pensar que se habían marchado volando con el Ito y que tras el susto de la mañana el Ito se había armado de valor para aprender a volar y que así lo había hecho, que había practicado toda la mañana hasta que logró volar y partió su vuelo con su familia pajarística. En verdad eso es lo que espero y deseo con todas mis fuerzas, porque sería tan lindo que el Ito le haya torcido la mano a Darwin y viniera a visitarme de vez en cuando con sus lindos cantos por mi ventana, en las mañanas cuando el sol nos cubre con sus rayos y así el Ito me cubriría a mí de orgullo por su fortaleza.
De verdad que nunca lo olvidaré, porque tampoco he olvidado al primer pajarito que se cruzó por mi ventana cuando yo era pequeña y miraba la cordillera desde el segundo piso de mi casa, ni podré dejar de conectarme con los pajaritos por su canto y su vuelo, como jamás olvidaré cómo el Ito me miró con sus ojos grandes y negros cuando yo lo abrazaba contra mi cuerpo sosteniéndolo con mis manos, y me agradecía por haberlo cuidado y salvado.


martes, 27 de octubre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

viernes, 9 de octubre de 2009

La ciencia y nuestra esencia

Creo que si el gobierno y los sistemas de gobierno a nivel mundial tuvieran una visión más profunda y menos mecanicista del ser humano, podríamos hablar de una aldea ecológica en la cual habitaran seres humanos más conscientes, tanto con sus cuerpos, sus pensamientos como con su entorno. Los problemas no serían tildados como problemas, como lo son hoy en día, teñidos como experiencias negativas que se nos presentan y que además debemos evitar a toda costa, al igual que la enfermedad. Si contrariamente a esto los problemas fueran vistos como oportunidades de cambio, así como la Antroposofía lo propone, es decir, como una revisión de los patrones mentales y conductuales que están dificultando el flujo armonioso de la existencia humana o en otras palabras, como una profunda experiencia espiritual donde nuestro espíritu encuentre una ruta y la vida tome un sentido trascendental en un mundo en que la consciencia del ser humano cada vez está más dormida. Los síntomas entonces no serían tapados con químicos y no seguiríamos haciendo oídos sordos a lo que nuestra realidad nos está presentando como una oportunidad de cambio. Si esta misma visión de las cosas fuera aplicada a los problemas psicosociales, no se seguirían presentando soluciones parches que acallen los síntomas que delatan un mal manejo, como por ejemplo del tema de la delincuencia. Sería mucho mejor que pensar en la cárcel, enfocarse en dar una buena educación a todas las personas, inculcando los valores humanos de autocuidado, de autoconocimiento, de manejo de nuestras emociones y de integrar la idea de que todo lo que hacemos repercute en un otro, así como también el hecho de tomar la responsabilidad de nuestros actos, de nuestros pensamientos y de nuestras palabras, como a su vez el conocimiento de que podemos cambiar nuestra realidad si así nos lo proponemos y en armonía tanto con el medio ambiente como con los animales. Sería hermoso que todos los seres humanos fueran conscientes de que estamos constantemente en interrelación y que si juntamos nuestras energías podremos cambiar el mundo, que juntando nuestras voluntades por ejemplo, podemos hacer que el cobro excesivo de productos en un supermercado baje de precio no comprando el producto. Tenemos tantas herramientas pero no las queremos ocupar y es que no las conocemos, ni siquiera nos hemos interesado por conocernos a nosotros mismos. Hoy en día la gente compra impulsivamente, toma impulsivamente, tiene relaciones sexuales impulsivamente, come impulsivamente o miente impulsivamente, y así sucesivamente. Y es que el estrés y la angustia nos están consumiendo, la globalización se está comiendo nuestra esencia, esta forma de vivir corriendo nos está llenando de un tremendo vacío existencial, nuestros cuerpos se están enfermando y nuestra alma se está deprimiendo. Ponemos todos nuestros sentidos, motivación y energía en la tarea de producir y producir, pero no estamos viendo al de al lado y cómo si ni siquiera nos vemos a nosotros mismos, no estamos valorando lo que tenemos ni desarrollando todo nuestro potencial humano cósmico. Afortunadamente existe el conocimiento y la sabiduría, por suerte en nuestro cuerpo astral habita la memoria de que somos seres espirituales, que cada noche al dormir volvemos a nuestra fuente donde mora la intuición. Yo creo que seguir utilizando el hemisferio izquierdo caracterizado por lo racional, en desmedro del hemisferio derecho donde la intuición está adormecida, no sería una situación esperanzadora, mejor sería despertar nuestra intuición y que razón e intuición fueran de la mano hacia una misma dirección. De esta forma ciencia y espiritualidad podrían ser reconocidas como integradoras y no como excluyentes la una de la otra

Nanzuki.

jueves, 6 de agosto de 2009

Sakura


La flor del cerezo es delicada y con el viento enseguida se cae. Así, se puede disfrutar de su belleza y al caer en su plenitud, no da tiempo a verla marchitar. Esto guarda relación con parte del código samurai en Japón. Es más, el emblema de los guerreros samurai era la flor del cerezo. La aspiración de un samurai era morir en su momento de máximo esplendor, en la batalla, y no envejecer y "marchitarse", como tampoco se marchita la flor del cerezo en el árbol.

Existen dos variedades del sakura, una en blanca y otra en un tono rosa pálido. Hay una leyenda japonesa que dice que antes, las flores del cerezo eran sólo de color blanco.

Durante la Era mejí, en Japón, era muy común que se fuera a buscar la las casas a los mejores samuráis que había sin importar lo viejos que fueran. Durante años se mantuvo una guerra que se cobró numerosas vidas.

En esta época florecían los árboles de Flor de cerezo o flor de ciruelo.

Siempre que salía un samurai de su casa se sembraba un árbol de Cerezo en su honor... O por si era necesario.

En Japón se realiza el festival de Hanami (花見) en su honor puesto que es su flor más significativa (pero no la oficial, porque la oficial es el crisantemo). Hanami, literalmente significa “mirar las flores” (Hana/flor y Mi /mirar).

En tiempo de Hanami los japoneses suelen reunirse en los parques con cerezos bajo la sombra de los mismos y, como si de un picnic se tratase, comparten alimentos hechos en casa mientras celebran la aparición de las flores. Durante el año, los árboles de cerezo permanecen únicamente forrados de verdes hojas, y está desnudas en el invierno, pero hacia el inicio de la primavera florecen, decorando los parques con su apariencia de nubes rosadas.

Para los japoneses el Hanami es algo muy especial y característico de los meses de Marzo y Abril, ya que la flor de Sakura (cerezo) es la más apreciada y su periodo de floración dura una semana.

El país se une al Hanami y los comerciantes sacan su imaginación para crear todo un ambiente en torno a este acontecimiento, desde sake hecho con flores de cerezo, pan, chocolate, incluso chicles.

Por último tambien es una tradición (sobre todo en ceremonias de compromiso o en reuniones importantes de negocios) tomar té de sakura (さくら茶), que como bien dice su nombre, la flor que se usa para hacer el té son las del cerezo que florecen con muchos pétalos y esto lo ponen en remojo con sal y otros ingredientes.

Avalokiteshvara


Avalokiteshvara es como la luna
cuya fresca luz extingue los fuegos ardientes del samsara;
bajo sus rayos, el loto de la compasión de floración nocturna
abre por completo sus pétalos.

El Libro Tibetano de la Vida y la Muerte - Sogyal Rimpoché

martes, 4 de agosto de 2009

Kim Ki-duk


Hoy en día hablamos demasiado. Se pronuncian demasiadas palabras, demasiadas promesas incumplidas que destruyen nuestra belleza interior. El silencio preserva esa belleza, la mantiene pura.”


Kim nació el 20 de diciembre de 1960 en Bonghwa, en la provincia de Gyengsang del Norte, en el seno de una familia rural. Trasladados a Seúl cuando tenía 9 años, se educó para trabajar en agricultura, pero abandonó su formación para trabajar como obrero fabril a los 17 años. Se alistó en la infantería de marina del ejército surcoreano a los 20 años, y prestó servicio como suboficial hasta los 25; a su baja, se dedicó a la pintura —una afición desde niño—, ganándose la vida como acólito en un templo budista.

De acuerdo a Kim, fue en París donde acudió por primera vez al cine; entre las primeras películas que vio se contaron El silencio de los inocentes, de Jonathan Demme, y Los amantes del Pont Neuf, de Leos Carax, que le causaron ambas una gran impresión. De regreso en su país natal, su recién descubierta afición le llevó a presentarse a varios concursos de guión; en 1993 obtuvo el premio mayor del Instituto Nacional del Guión de Corea del Sur por Un pintor y un criminal condenado a muerte. En 1994 logró la tercera plaza del concurso organizado por el Concejo Coreano de Cine (KOFIC) con Doble exposición, y al año siguiente el premio mayor del KOFIC por Cruce imprudente. Aunque ninguno de estos guiones llegó a rodarse, su éxito le permitió obtener un contrato con Joyoung Films para rodar Cocodrilo (악어, Ag-o), la brutal historia de un grupo de personas sin hogar que viven bajo un puente sobreviviendo a fuerza de astucia y violencia. Ag-o anticipó la conjunción de fotografía delicada y trama brutal que caracterizaría a la obra subsiguiente de Kim; obtuvo poco éxito con la prensa local, pero consiguió una plaza en el Festival Internacional de Cine de Pusan, donde se proyectó en la sección Panorama Coreano.

El festival de Pusan sería uno de los principales puntos de exhibición de Kim en los años siguientes. Su primer guión se transformó en Animales salvajes (야생동물 보호구역, Yasaeng dongmul bohoguyeog), rodada en 1996 en las calles de París, que se exhibió en el Festival Internacional de Vancouver. En 1998 La puerta azul (파란대문, Paran daemun) se elaboró sobre otro guión premiado por KOFIC y tuvo más exposición internacional, proyectándose en la Berlinale y en el Festival de Cine de Karlovy Vary; un cambio rotundo en el estilo fílmico de su autor, es un híbrido entre melodrama adolescente y denuncia social, ambientado en una pequeña ciudad portuaria donde una joven prostituta es el único sustento de la familia que mantiene el pequeño hostal donde lleva a sus clientes. La relación agridulce entre la hija de la familia empobrecida y la prostituta es uno de los puntos centrales del film, evocado luego en otras obras del autor.

En 2000 rodaría dos películas: la muy experimental Ficción verdadera (실제상황, Siljae Sanghwang), rodada en apenas 200 minutos y montada en tiempo real, acerca de un artista callejero, su ex novia, y otros personajes que atraviesan la plaza en la que éste ofrece sus obras durante la hora larga que dura el film, y la obra que le representaría el salto a la fama crítica internacional: La isla (섬, Seom). Una morosa narración de la relación entre un fugitivo de la ley y la propietaria de un centro de pesca, en la que los inquilinos habitan tiendas flotantes en el lago. La isla se hizo notoria entre otras cosas por la crudeza de algunas de sus escenas, que llevaron al desmayo de un crítico en su premiere en el Festival Internacional de Cine de Venecia. La presencia de una prostituta, una figura recurrente en la filmografía de Kim, atrajo la ira del público coreano, y la violencia de algunas de las escenas provocó reacciones de desagrado, pero la obra estableció firmemente a su autor como una presencia significativa, y se proyectó en una docena de festivales en todo el mundo. Domicilio desconocido (수취인불명) abrió el festival de Venecia al año siguiente, y Mala gente (나쁜 남자) —una nueva incursión en el mundo de la prostitución forzada y la violencia como vínculo amoroso— fue su primer éxito de taquilla, entre otras razones gracias a la presencia de Jo Jae-hyeon en el papel principal.

Su siguiente película, El guardacostas (Hae anseon) contó con la presencia de una estrella local, Jang Dong-kun, pero resultó menos efectiva que las anteriores. En el 2003 Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera (봄여름가을겨울그리고봄, Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom) atrajo nuevamente la atención masiva, sobre todo por la mayor accesibilidad de un film desprovisto por completo de violencia. Con la primera presencia de Kim frente a las cámaras en el papel de un anciano monje budista, sus obsesiones con la violencia, la crueldad y la futilidad cíclica de la vida se desplazan ahora al comentario de las diversas pasiones que atraviesan la vida de una persona. Fue también la primera de sus películas en alcanzar distribución a gran escala fuera de los festivales y, fijó las bases para que las posteriores Samaria (que obtuvo el Oso de Plata al mejor director en Berlín en el 2004) y Hierro 3 (ganadora del premio equivalente en Venecia) aparecieran en el circuito comercial.

Filmografía:

1996 Crocodile (악어 Ag-o) )
1996 Wild Animals (야생 동물 Yasaeng dongmul bohoguyeog)
1998 Birdcage Inn (파란 대문 Paran daemun)
2000 Real Fiction (실제 상황 Shilje sanghwang)
2000 The Isle (섬 Seom)
2001 Address Unknown (수취인불명 Suchwiin bulmyeong)
2001 Bad Guy (나쁜 남자 Nabbeun namja)
2002 The Coast Guard (해안선 Haeanseon)
2003 Spring, Summer, Autumn, Winter... and Spring (봄, 여름, 가을, 겨울 그리고 봄 Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom)
2004 Samaritan Girl (사마리아 Samaria)
2004 3-Iron (빈집 Bin-jip)
2005 The Bow (활 Hwal)
2006 Time (시간 Shi gan)
2007 Breath (숨 Soom)
2008 Beautiful (Arumdabda)





jueves, 30 de julio de 2009

No renuncies jamás

No renuncies jamás

¡Nunca pierdas la esperanza!
Cualquiera sean las circunstancias,
¡No renuncies jamás!

Desarrolla tu corazón.
En tu cultura, demasiada energía es dedicada
para desarrollar el intelecto en lugar del corazón.
Desarrolla tu corazón.

Sé compasivo.
No solamente con tus amigos,
Sino para con todo el mundo,
Sé una fuente de compasión.

Obra por la paz.
En tu corazón y en el mundo,
Obra por la paz.

Te repito, ¡nunca pierdas la esperanza!
Cualquiera sean las circunstancias,
¡No renuncies jamás!
Sea lo que sea que ocurra a tu alrededor,
¡No renuncies jamás!

S.S. Dalai Lama

miércoles, 3 de junio de 2009

Poema de la Confianza en la Mente Pura, la Naturaleza

La Gran Vía no es difícil, pero hay que evitar tener preferencias.
La Vía es clara cuando amor y odio no están presentes.

Si haces una mínima distinción, cielo y tierra se separan hasta el infinito.
Estar a favor o en contra es la enfermedad del espíritu.

Si no entiendes el significado profundo de las cosas,
no podrás apaciguar tu espíritu.

La Vía , infinita como el espacio, es perfecta
y nada falta o sobra en ella.

Al desear o rechazar las cosas
no las vemos como son.

No busques el mundo de los fenómenos,
No te apegues a la vacuidad.

Permanece tranquilo y sin esfuerzo en el Uno
y esas ideas desaparecerán por sí solas.

Cuando quieres estar en la quietud,
ésta engendra actividad.

Si estás en un extremo o en otro,
no podrás conocer el Uno.

Si no permaneces en la unidad de la Vía,
La actividad y la quietud llevan al fracaso.

Si consideras sólo la existencia de las cosas, no ves su vacuidad.
Si te asientas en el vacío, no ves la realidad.

Pensar y hablar sobre ello nos aleja de la vía.
Si abandonamos el pensamiento y el habla, no habrá verdad que no se pueda alcanzar.

Retornando al origen encontramos el significado,
pero si vas tras las apariencias te alejas del origen .

Si aunque sólo sea un instante realizamos la mirada interior,
fenómenos y vacío podrán ser transcendidos.

Si nos parece que el mundo cambia incesantemente
es debido a nuestra ignorancia.

No se trata de buscar la verdad,
sólo hay que dejar de tener prejuicios.

No te asientes en la dualidad.
Evita seguir opiniones duales.

Si consideras “correcto” o “incorrecto”,
te deslizas en el mundo de los opuestos y el espíritu caerá en la confusión.

Todo lo dual proviene del Uno,
pero no te apegues al Uno.

Cuando el espíritu se unifica sin apego,
los fenómenos son inofensivos.

Cuando los fenómenos son inofensivos
dejan de existir y con ellos el espíritu.

El sujeto existe porque hay objeto.
El objeto existe porque hay sujeto.

Sujeto y objeto se desvanecen.
En verdad, no son otra cosa que vacío.

En la unidad del vacío,
sujeto y objeto son indistinguibles y contienen el mundo entero.

Si no haces ninguna distinción entre grosero y sutil,
permanecerás alejado de los prejuicios.

La Gran Vía no es fácil, no es difícil,
pero la duda y la prisa son grandes obstáculos.

Apegarnos a la Gran Vía es caer en el error.
Deja que las cosas sigan su propia naturaleza.

Si dejas que las cosas sean a su manera,
no habrá ir ni venir y, libre, estarás tranquilo.

Cuando el pensamiento se enreda en juicios,
no vemos la verdad de las cosas y engendramos sufrimiento.

La confusión y el malestar cansan el espíritu.
¿Para qué desear esto o no querer aquello?

Para ir por el Camino único deja los prejuicios contra el mundo de los sentidos y de las ideas.
Cuando lo aceptes plenamente, alcanzarás la iluminación.

El hombre sabio no se obstaculiza a sí mismo,
pero el ignorante se encadena con el amor y el odio.

Las cosas del mundo no saben de discriminaciones.
Buscar el espíritu con la mente que distingue es el gran error.

Quietud e inquietud son ilusorias,
En la iluminación no hay apego o aversión.

La dualidad surge de nuestras deducciones.
¡Que ganancia y pérdida desaparezcan para siempre!

Si nuestros ojos no duermen, no habrá sueños.
Si el espíritu no se pierde en discriminaciones, la esencia única.

Cuando vemos la esencia única en todas las cosas,
nos liberamos de todas las ataduras.

Al ver todas las cosas con ecuanimidad,
regresamos a nuestra naturaleza original.

En nuestra naturaleza original
nada puede ser comparado.

Movimiento y reposo desaparecen.
La dualidad deja de existir.

Cuando la dualidad desaparece, la misma unidad desaparece.
Nada puede describirlo.

Las dudas se desvanecen y la fe verdadera reaparece.
Sin aferrarnos a nada, libres.

Todo está vacío, claro y luminoso por sí mismo.
Este mundo, en el que las cosas son tal cual son, el intelecto no lo alcanza.

En él no hay yo ni otros.
Para experienciarlo basta con “no dos”.

Todo es idéntico y está contenido en la no dualidad.
Los sabios saben esto.

Ni existente, ni no existente.
En todas partes y siempre delante de nuestros ojos.

Lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande
son lo mismo. Sin límites.

La existencia es la no-existencia.
La no-existencia es existencia.

Uno en todas las cosas.
Todas las cosas Uno.

Si comprendes esto,
no te preocuparás por la imperfección.

La fe es no-dos.
Lo que no es no-dos no es el espíritu de la fe.

Más allá del lenguaje,
Ni pasado, ni presente, ni futuro.


Seng-Ts’an (Tercer Patriarca Chan)

http://www.budismochanssulun.org/hsinhsinming.htm



domingo, 12 de abril de 2009

Ashes and Snow


la unión del ser humano y la naturaleza es posible.

a pesar de que cada vez nos empeñemos en alejarnos más y más.



domingo, 29 de marzo de 2009

Lo Inefable

Conmigo misma estoy en casa,
cierro los ojos
y soy en constante vibración,
sintonía universal manto de luz,
un silencio amable que me abraza
y me envuelve cálidamente.
nunca estaré sola si cierro mis ojos.

respiro la vida y suspiro lo infinito,
habita en mí profundamente,

el aquí y ahora,


lo inefable.


Nanzuki

domingo, 1 de marzo de 2009



Otra de Kim Sanders y Schiller

VA - Chill Out Trilogy (2007)


CD1

01. Floatboat (Deep In Sao Paulo Mix)
02. Be
03. It's a shame
04. Connect
05. Play (Original Mix)
06. Lost in Peijing
07. Ishtar
08. Empty hands (Original Version)
09. Angel
10. I'm waiting for love
11. So strong (Vocal Mix)
12. I will try (Vocal Mix)
13. Cloudy eyes (Vocal Mix)
14. No matter what (Nu Soul Edit)
15. Eleven

CD2

01. Under the sun
02. Mixed emotions
03. I want you
04. Folded wings
05. I need you baby
06. Missing
07. Seguir no caminho
08. Won't part
09. If I love you
10. Live & let die (Rua Do Cosmos Mix)
11. Fly me to the moon (Dark Side Mix)
12. Everything I have (Space Mix)
13. To be or not to be (Slow Remix)
14. Morning (Zen Edit)
15. The road (Glambeats Sunshine Remix)

CD3

01. Latitud universal (Back 2 Basics)
02. Latitud universal (Back 2 Basics)
03. Urban sounds
04. Waterguns
05. Something you should know
06. Please, say goodbye
07. The exit
08. Out of my life
09. My soul
10. N°5 (Vocal Mix)
11. Indy (Voce Sabe Remix)
12. Calypso sunset
13. New hopes (Sitar Mix)
14. Whatever (Ronan's Remix)
15. Going deep

Artist: VA
Title Of Album: Chill Out Trilogy
Year Of Release: 2007
Genre: Lo-Fi / Chill Out
Quality/Bitrate: mp3 / VBR kbps
Total Time: 3 h. 08 min.
Total Size: 260 Mb

links de descarga:

martes, 24 de febrero de 2009

martes, 10 de febrero de 2009

Monjes Budistas - Sakya Tashi Ling


1. My spirit files to you (Mantra de purificación)
2. Secret Energy (Mantra de Tara Blanca)
3. The Other Side (Oración a la fuente de refugio)
4. River of Light (Oración a las 7 lineas a Guru Rimpoche)
5. I Wanna Fly (Mantra de la Vacuidad)
6. Om Sai Ram (Oración de la Toma de refugio y generacion de la mente iluminada)
7. Way to Kundaline (Khangso- incompleto)
8. Blessings for Life (Oracion al linaje de maestros detentores de la practica Amitayus-Hayagriva)
9. Emotions (Mantra de Mahakala Negro)
10. Urban Buddhism (Oración para la dedicación de meritos)
11. Mystic Eyes (Oración para la felicidad de todos los fieles)
12. Woman's Energy (Mantra de Tara verde)
13. Lotus Sunset (Mantra de la compasión)


link de descarga:

viernes, 23 de enero de 2009

Crear Conciencia, Ser Conscientes

“Tenemos una finalidad como humanidad en el Universo.”
“Tenemos un destino y, sin embargo, no tenemos por qué conocerlo racionalmente.”
“La finalidad del universo es crear conciencia, el universo nos ha hecho para que creemos una conciencia, el universo es un creador de conciencia, no conciencia de, sino ser conscientes”
“El ser humano siempre dice que quiere ser feliz, tener dinero, que lo amen, pura finalidad personal, triunfar, etcétera, pero pocos desean que no haya hambre en el mundo, que no haya diferencias raciales, cosas sociales…”

Alejandro Jodorowsky

El agua potable

Un llamado a la conciencia social, donde nos recuerda que existen muchos lugares donde aun no llega el agua potable. Y nosotros (en muchas ocasiones) la desperdiciamos.

Si no Reciclas, RECICLA.


http://llevatubolsa.org/ es un 1er paso

jueves, 8 de enero de 2009

Ecofeminismo

Ecofeminismo: una propuesta de transformación para un mundo que agoniza.

En la década de los 70 un grupo de mujeres se abrazaron a los árboles de los bosques de Garhwal en los Himalayas indios. Intentaban defenderlos de las “modernas” prácticas forestales por parte de una empresa privada.

La mayoría de los hombres del pueblo querían aceptar la oferta de compra que había hecho la industria maderera y obtener dinero inmediato. Sin embargo, las mujeres sabían que la defensa de los bosques comunales de robles y rododendros de Garhwal era imprescindible para resistir a las multinacionales extranjeras que amenazaban su forma de vida. Para ellas, el bosque era mucho más que miles de metros cúbicos de madera. El bosque era la leña para calentarse y cocinar, el forraje para sus animales, el material para las camas del ganado, la sombra…

El abrazo de las mujeres Chipko a los árboles (chipko significa abrazo en su lengua) era el abrazo a la vida. El movimiento Chipko es uno de los ejemplos más conocidos del ecofeminismo, un diálogo entre la sostenibilidad ecológica y la visión, la práctica y el relato que hacen las mujeres de la vida, un encuentro que liga íntimamente la protección de la naturaleza y la subsistencia de las comunidades humanas.

La problemática ambiental: los límites al crecimiento

El planeta Tierra es un sistema cerrado. Eso significa que la única aportación externa es la energía solar (y algún material proporcionado por los meteoritos, tan escaso, que se puede considerar despreciable) Es decir, los materiales que componen el planeta son finitos, y aquello que puede renovarse, por ejemplo, el agua o el oxígeno que respiramos, es gracias a los trabajos invisibles que la Naturaleza hace de modo gratuito.

Hace ya más de 30 años, el conocido informe Meadows, publicado por el Club de Roma constataba la evidente inviabilidad del crecimiento permanente de la población y sus consumos. Alertaba de que si no se revertía la tendencia al crecimiento en el uso de bienes naturales, en la contaminación de aguas, tierra y aire, en la degradación de los ecosistemas y en el incremento demográfico, se incurría en el riesgo de llegar a superar los límites del planeta, ya que el crecimiento continuado y exponencial, sólo podía darse en el mundo físico de modo transitorio.

Más de 30 años después, en 2004, aparecía una revisión actualizada de este informe que muestra cómo la advertencia anterior parece haber caído en oídos sordos y, hoy, la humanidad no se encuentra en riesgo de superar los límites, sino que los ha sobrepasado y se estima que aproximadamente las dos terceras partes de los servicios de la naturaleza se están deteriorando ya.

Algunos síntomas de este deterioro global quedan ilustrados en los siguientes ejemplos:

El fin de la era del petróleo barato está a la vista. Cada vez se va agrandando más la brecha entre una demanda creciente y unas reservas que se agotan y cuya dificultad de extracción aumenta. Las guerras por el petróleo y las fuentes de energía fósil no han hecho más que comenzar. Hoy día, no existen alternativas energéticas que puedan mantener la demanda actual y mucho menos su tendencia al crecimiento.

El cambio climático, provocado por el aumento descontrolado de la emisión de gases de efecto invernadero, incrementa las alteraciones y perturbaciones no lineales y catastróficas. Estos gases son vertidos a la atmósfera por los diversos artefactos creados para el transporte de personas y mercancías, así como por la desregulada actividad industrial de empresas, mayoritariamente multinacionales, que se implantan, cada vez con más frecuencia, en el territorio de los países más pobres.

Los efectos del calentamiento global se ven agravados por la destrucción de los sumideros de CO2 en el planeta y por el deterioro del sistema que los millones de años de evolución habían fabricado para defenderse de los cambios y las perturbaciones: la biodiversidad.

El ciclo del agua se ha roto y el sistema de renovación hídrica que ha funcionado durante miles de años, no da a basto para renovar agua al ritmo que se consume. La sequía en muchos lugares ha pasado a ser un problema estructural y no una coyuntura de un año de escasas precipitaciones. El control de los recursos hídricos se perfila como una de las futuras fuentes de conflictos bélicos, cuando no lo es ya.

El panorama de deterioro se completa si añadimos los riesgos que suponen la proliferación de la industria nuclear, la comercialización de miles de nuevos productos químicos al entorno cada año, sin que se apliquen las más mínimas normas de precaución, la liberación de organismos genéticamente modificados cuyos efectos son absolutamente imprevisibles o la experimentación en biotecnología y nanotecnología que nadie sabe dónde puede llevar.

La degradación de los servicios de la Naturaleza puede empeorar durante la primera mitad del presente siglo haciendo imposible la reducción de la pobreza, la mejora de la salud y el acceso a los servicios básicos para una buena parte de la humanidad.

Ya nadie duda que el rápido y reciente deterioro global de los ecosistemas es claramente antropogénico. Es el sistema productivista, basado en el consumo creciente y en la velocidad e impuesto por los países ricos a través de la denominada globalización, el principal responsable de la destrucción.

Esta responsabilidad del mundo occidental, se puede ver claramente a partir del cálculo de la huella ecológica, un indicador que expresa en unidades de superficie de la Tierra, el uso que un determinado país o comunidad hace de los recursos naturales y servicios que le presta la Naturaleza para absorber los residuos y regenerar los bienes consumidos.

Si comparamos la huella ecológica con la biocapacidad del territorio para proveer los recursos consumidos podemos deducir el grado de sostenibilidad de nuestras acciones. En el estado español se usa el doble de recursos de los que podría generar nuestro territorio y es lo habitual en todos los países industrializados, con los Estados Unidos a la cabeza en el cómputo. La huella ecológica muestra que una parte muy pequeña de la población mundial consume y gasta lo que es de todos y todas.

Desde el ecologismo se considera que la apropiación que los países más ricos hacen de los bienes y servicios que la Naturaleza presta genera una deuda ecológica. Una deuda que las economías del Norte han adquirido con las del Sur a causa de de los impactos ambientales y sociales provocados por la imposición de un modelo de comercio injusto y desigual, por el saqueo y la explotación de recursos naturales que los países del Norte obtienen casi gratis para sostener su nivel de vida, por la contaminación atmosférica global que causan las enormes emisiones de carbono que emiten los países ricos al usar la energía fósil en la industria y el transporte, por la degradación de las mejores tierras de cultivo para monocultivos de exportación al Norte, por la apropiación de los conocimientos ancestrales de los pueblos del Sur...

No es extraño, por tanto, que en los países del Sur también han ido naciendo propuestas ecologistas. Se caracterizan por ser movimientos colectivos que actúan para defender sus territorios y su acceso comunal a los recursos, su posibilidad de subsistencia o su calidad de vida frente a las agresiones de los grandes proyectos extractivos, turísticos o de infraestructura por parte de grandes empresas que actúan de forma ajena a sus intereses.

Un ejemplo conocido de este ecologismo popular en el Sur es el movimiento de las mujeres Chipko, al que hacíamos referencia en la introducción.

En estos movimientos las mujeres adquieren un papel protagonista. La causa principal es la cercanía de las mujeres a las condiciones económicas y materiales que permiten la subsistencia. Son las responsables del aprovisionamiento energético y material y se suelen ocupar de la agricultura y la medicina popular. Ellas son, por tanto, testigos directos del deterioro y sufren de forma directa la destrucción de los ecosistemas.

La subordinación de las mujeres y la naturaleza

El ecofeminismo es a la vez, al igual que ocurre con el ecologismo, un discurso y un movimiento social plural. La mayoría de variantes del ecofeminismo coinciden en ver una relación íntima entre la subordinación de las mujeres y la destrucción de la naturaleza. Según ellas, el problema ecológico no se origina solamente a partir de los excesos antropocéntricos de la especie humana en relación a la naturaleza. Este antropocentrismo es en realidad androcentrismo, es decir, un modelo cultural en el que se imponen las visiones masculinas sobre las femeninas, consideradas inferiores, ignoradas e incluso invisibilizadas. La explotación de la naturaleza y la explotación de la mujer se conectan entonces mediante una forma de ver la realidad y un conjunto de prácticas: el sistema patriarcal.

El ecofeminismo entiende que la crisis ambiental puede solucionarse si no se introduce una perspectiva de género y se resaltan las importantes contribuciones de las mujeres a la sostenibilidad social y ecológica. En el fondo propone “poner en femenino” los discursos, valores y prácticas sociales.

La crítica del feminismo se centra en el patriarcado, un modelo de organización que se caracteriza por dividir la realidad en pares de opuestos (cultura/naturaleza, mente/cuerpo, razón/emoción, conocimiento científico/saber tradicional, ciencia/experiencia, público/privado, etc.). El patriarcado sostiene que los primeros componentes de cada par son más valiosos, y los asocia a lo masculino. Las mujeres quedarían, pues, del lado de la naturaleza, del cuerpo, de la materia, de las emociones, del saber tradicional, de la experiencia, del objeto, de lo privado, rasgos considerados femeninos frente a sus opuestos considerados masculinos. A partir de ahí, se justifica ideológicamente el dominio y la explotación de la naturaleza y de las mujeres a favor del hombre y los valores masculinos.

La economía de mercado intensifica la situación al invisibilizar todo aquello que no tenga traducción a un valor monetario. Las mujeres han venido realizando muchos trabajos imprescindibles para la vida (parir, alimentar, cuidar, mejorar semillas y plantas, buscar leña, conseguir agua, etc.) que no son pagados y que por tanto no figuran en ninguna cuenta de resultados. Sin embargo, el sistema capitalista considera que población activa es aquella que está en edad de trabajar, siempre que no sea estudiante, ama de casa u otros colectivos que no realizan trabajo remunerado. Según esta definición, una persona en edad legal de trabajar que lleva a cabo tareas domésticas en su casa y no recibe remuneración salarial forma parte de la población inactiva.

La mitad de la humanidad, las mujeres, han venido realizando históricamente todas las labores asociadas a la reproducción y los cuidados de los seres humanos, pero para el capital, el valor de los cuidados, de la armonía vital, de la reproducción y de la alimentación, del cuidado de las personas mayores o dependientes, es algo pasivo, que no cuenta en el mercado porque no produce valor en términos económicos.

Algo similar sucede con los trabajos que realiza la naturaleza. La fotosíntesis, el ciclo del carbono, el ciclo del agua, la capa de ozono, la regulación del clima, la creación de biomasa, los vientos o los rayos del sol son gratis y, aunque sus trabajos son imprescindibles para vivir, no son contabilizados y, como lo que no genera dinero no cuenta, también son invisibles para el mercado.

El ecofeminismo defiende que, prácticamente en todo el planeta, son las mujeres a través de su trabajo no monetarizado en los hogares y su trabajo fuera del hogar en las economías de subsistencia, quienes proveen a los seres humanos de los recursos materiales, los cuidados y los afectos que necesitan. Precisamente por ejercitar este tipo de tareas, muy cercanas a la creación de bienestar y satisfacción de necesidades básicas, corporales y emocionales, es que las mujeres son más conscientes de la necesidad de frenar el deterioro ambiental global.

El ecofeminismo, por tanto, busca como objetivos esenciales conservar la tierra y sus recursos, poniendo en el centro la vida y su cuidado, en contraposición a la búsqueda de beneficio económico a corto plazo. Se opone, por tanto, de forma esencial a la concepción neoliberal de la economía y la sociedad.

Desde una perspectiva de género, se pueden establecer paralelismos muy interesantes entre las propuestas feministas y las ecologistas. Si hablábamos de huella ecológica para medir el impacto de los estilos de vida sobre la sostenibilidad de la Naturaleza, cabe hablar de la huella civilizadora de las mujeres como indicador que evidencia el desigual impacto que tiene la división sexual del trabajo sobre la sostenibilidad y sobre la calidad de vida humana.

La huella civilizadora es la relación entre el tiempo, el afecto y la energía amorosa que las personas necesitan para atender a sus necesidades humanas reales (cuidados, seguridad emocional, preparación de los alimentos, tareas asociadas a la reproducción, etc) y las que aportan para garantizar la continuidad de vida humana. En este sentido, el balance para los hombres sería negativo pues consumen más energías amorosas y cuidadoras para sostener su forma de vida que las que aportan, por ello, desde el ecofeminismo, puede hablarse de deuda femenina, como la deuda que el patriarcado ha contraído con las mujeres de todo el mundo por el trabajo que realizan gratuitamente.

Las propuestas ecofeministas

El análisis del camino hacia el colapso que ha elegido e impone la sociedad occidental obliga a acometer urgentemente una serie de transformaciones en las que las mujeres tienen mucho que aportar.

En primer lugar es preciso cambiar la concepción del trabajo. La actividad de los seres humanos sobre la tierra, el trabajo humano, está siendo capaz de deteriorar nuestro hábitat hasta hacerlo inhabitable. Por eso es urgente revisar la concepción del trabajo como enfrentamiento y explotación de recursos naturales y personas. Debemos recuperar o construir unos modos de supervivencia respetuosos con la tierra y con las necesidades humanas en los que mujeres y hombres compartan las cargas y los beneficios de aquellas actividades que nos permiten vivir.

Frente al ciclo trabajo-ocio regulado por la producción y el consumo, la sostenibilidad supone tiempos de trabajo que respeten los ciclos de la vida, tanto los ciclos de regeneración del medio natural como los ciclos vitales humanos (procreación, infancia, vejez) o los ciclos diarios de actividad y descanso.

Es preciso distinguir trabajo y empleo, ya que en caso contrario, se convierten en invisibles todos los trabajos que no están monetarizados e incorporados al mercado laboral, como son especialmente los trabajos reproductivos y de cuidado realizados en su mayor parte por las mujeres (crianza, preparación de alimentos, atención a la enfermedad, a los ancianos o a la discapacidad...), en muchas ocasiones los trabajos de las comunidades de subsistencia y los trabajos de la naturaleza para el mantenimiento de la vida.

Esto lleva, por tanto, a considerar la economía del cuidado asignada a las mujeres como algo difícilmente mercantilizable. La finalidad de estos cuidados no es monetaria, sino que persigue aumentar la calidad de vida humana. Resultaría imposible pagar con salarios de mercado todo este trabajo. La explotación del trabajo de las mujeres y de los trabajos de la Naturaleza, son, por tanto, condición necesaria para la existencia del sistema capitalista.

El ecofeminismo, sobre todo en los países del Sur cuestiona la categoría occidental de pobreza. De acuerdo con lo que plantea Vandana Shiva (2005), el modelo de desarrollo basado en la economía de mercado, considera que las personas son pobres si comen cereales producidos localmente por las mujeres en lugar de comida basura procesada, transformada y distribuida por las multinacionales del agrobusiness. Se considera pobreza a vivir en casas fabricadas por uno mismo con materiales ecológicos como el bambú y el barro en lugar de hacerlo en casas de cemento y PVC. Es propio también de pobres llevar ropa hecha a mano a partir de fibras naturales en lugar de sintéticas.

Pero es que además, no es cierto que en las sociedades occidentales cada vez se viva mejor y seamos más ricos. Hemos aumentado la pobreza ambiental y social. Vivimos en un entorno más contaminado, aumentan los casos de cáncer y las alergias de extraño origen, respiramos un aire más sucio, comemos alimentos regados con aguas contaminadas, abonados con productos químicos, producidos por animales enfermos y torturados, no tenemos tiempo para dedicar a las personas que queremos, trabajamos en cosas que no nos gustan, viajamos cada día mucho tiempo para llegar a nuestro trabajo, nos vemos obligados a pagar hasta para que los niños jueguen y la mayor parte de la población vive endeudada con los bancos.

Para Shiva, el desarrollo occidental, que califica de “mal desarrollo” frente a las economías de subsistencia, va asociado a un crecimiento económico y el aumento de la productividad basados en la destrucción la naturaleza y en la explotación de la mujer para producir vida, bienes y servicios para satisfacer las necesidades básicas. La productividad y crecimiento ilimitado, presentados como positivos en sí mismo, progresistas y universales son en realidad patriarcales, destruyen el medio ambiente y generan enormes desigualdades entre hombre y mujeres.

Por tanto, el camino hacia la sostenibilidad implica librarse de un modelo de desarrollo que lleva a la destrucción. El ecofeminismo es un movimiento activo y solidario en las luchas de resistencia mundiales al modelo de progreso y bienestar que impone la globalización y que se basa en la maximización de beneficios monetarios a corto plazo, aunque sea a costa de la salud de las comunidades humanas y de los ecosistemas.

La sostenibilidad sólo se puede alcanzar en una sociedad que incorpora y da valor a los saberes y trabajos de las mujeres que, por haber estado muy cercanas a las condiciones materiales de subsistencia, han desarrollado trabajos y habilidades que les hacen estar más adaptadas para caminar hacia ella.

El proyecto ecofeminista debe pues centrarse en la organización económica y política de la vida y el trabajo de las mujeres y plantear alternativas viables al modelo desarrollista responsable de la crisis ecológica que pasan por la mejora de las condiciones de vida de las mujeres y de los pobres.

La sostenibilidad se basa en la autosuficiencia, la descentralización, la complejidad y la autoorganización. La vida, los ecosistemas, son una estrategia de autoorganización, a través de la cual se buscan los equilibrios, las sociedades humanas sostenibles no son ajenas a esta estrategia. Para alcanzar la sostenibilidad resulta ineludible superar la solución individualizada de los problemas y necesidades, por lo que sostenibilidad y salud comunitaria van de la mano. En este contexto, la inteligencia colectiva es una estrategia capaz de generar alternativas y construir un nuevo espacio de supervivencia. Los procesos de reflexión y actuación que involucran al conjunto de la sociedad proporcionan una ventana para soñar e inventar un modelo de organización social y económica que encare la crisis que ha causado vivir de espaldas a la Naturaleza y al resto de las personas.

La recuperación del principio femenino permite trascender los cimientos patriarcales del mal desarrollo y transformarlos. Permite redefinir el crecimiento y la productividad como categorías vinculadas a la producción —no a la destrucción— de la vida. De modo que el ecofeminismo es un proyecto político, ecológico y feminista a la vez, que legitima la vida y la diversidad, y que quita el sostén al conocimiento y la práctica de una cultura de la muerte que sirve de base solamente a la acumulación de capital.


Por Yayo Herrero.

La luz interior

Sin atravesar mi puerta
Puedo conocer todas las cosas de la tierra
Sin mirar por la ventana
Puedo conocer los senderos del cielo
Cuanto más lejos viaja
Menos uno sabe
Menos sabe realmente

Sin atravesar tu puerta
Puedes conocer todas las cosas de la tierra
Sin mirar por la ventana
Puedes conocer los senderos del cielo
Cuanto más lejos viaja
Menos uno sabe
Menos sabe realmente

Llega sin viajar
Ve todo sin mirar
Ve todo sin hacer

(The Inner Light - George Harrison)

martes, 6 de enero de 2009

Chernóbil, la noche del fin del mundo



El director y presentador de Cuarto Milenio desvela los secretos del desastre de Chernóbil con imágenes y testimonios inéditos.
Cuatro e Iker Jiménez se adentran en uno de los sucesos más inquietantes de la historia moderna: el desastre de Chernóbil. El director y presentador de Cuarto Milenio dirige Confidenciales Iker Jiménez. La noche del fin del mundo, un reportaje que aborda este suceso de manera inédita: la historia, los testimonios de algunos de sus protagonistas, imágenes nunca vistas, recreaciones realizadas por el equipo del programa y el análisis de importantes expertos se funden en un trabajo que trasciende la versión oficial de este suceso para conducir al espectador por los aspectos menos conocidos de la tragedia.


Links de descarga Rapidshare:

http://rapidshare.com/files/13178077...CHE.part01.rar
http://rapidshare.com/files/13178081...CHE.part02.rar
http://rapidshare.com/files/13178082...CHE.part03.rar
http://rapidshare.com/files/13178086...CHE.part04.rar
http://rapidshare.com/files/13178082...CHE.part05.rar
http://rapidshare.com/files/13178091...CHE.part06.rar
http://rapidshare.com/files/13178083...CHE.part07.rar
http://rapidshare.com/files/13178082...CHE.part08.rar
http://rapidshare.com/files/13178082...CHE.part09.rar
http://rapidshare.com/files/13178058...CHE.part10.rar

Todos en guerra contra Gaia‏

El cataclismo económico-financiero, fruto de avidez y de mentiras, esconde un vía crucis de sufrimiento para millones de personas que perdieron sus economías, sus casas y sus puestos de trabajo. ¿Quién habla de ellos? Los verdaderos culpables se reúnen más para salvaguardar o corregir el sistema que les garantiza hegemonía sobre los demás actores que para encontrar caminos con características de racionalidad, cooperación y compasión hacia las víctimas y con toda la humanidad.

Esta crisis evidencia otras crisis que, cual espadas de Damocles, penden sobre la cabeza de todos: la climática, la energética, la alimentaria y otras más. Todas ellas remiten a la crisis del paradigma dominante. La situación de caos generalizado suscita preguntas metafísicas sobre el sentido del ser humano en el conjunto de los seres en evolución. En este momento callan los posmodernos con su everything goes. Quieran ellos o no, hay cosas que tienen que valer, hay sentidos que deben ser preservados, en caso contrario nos hundimos en el más burdo cinismo, expresión de profundo desprecio por la vida. Ya hace tiempo que pensadores como Teilhard de Chardin o René Girard notaron cierto exceso de maldad en el camino de la evolución consciente. Cito un pensamiento de Girard, estudioso de la violencia, cuando estuvo entre nosotros en 1990 dialogando con teólogos de la liberación: "Todo parece probar que las fuerzas generadoras de la violencia en este mundo, por razones misteriosas que intento comprender, a cierto nivel son más poderosas que la armonía y la unidad. Este es el aspecto siempre presente del pecado original, en cuanto que, más allá de cualquier concepción mítica, representa un nombre para la violencia en la historia". No hay porqué rechazar este sombrío veredicto. Solamente el pensamiento de la esperanza contra toda esperanza, de la compasión y de la utopía nos ofrece un poco de luz.

Incluso hay que convivir con la sombra de que somos seres con una inmensa capacidad de autodestrucción, hasta el último hombre. Hace años una investigación alemana sobre las guerras en la historia de la humanidad, citada por Michel Serres en su último libro Guerre mondiale (2008), llegaba a los siguientes datos: desde tres mil años antes de nuestra era hasta el momento presente habrían sido asesinados 300 mil 800 millones de seres humanos, muchos de ellos en guerras de exterminio total. Sólo en el siglo XX fueron muertas 200 millones de personas. ¿Cómo no cuestionarse, honestamente, sobre la naturaleza de este ser complejo, contradictorio, ángel bueno y Satán de la Tierra que es el ser humano?.

Hoy vivimos una situación absolutamente inédita. Es la guerra colectiva contra Gaia. Hasta la introducción de la guerra total por Hitler (totaler Krieg), las guerras tenían su ritual: eran entre ejércitos. Después pasaron a ser entre naciones y entre pueblos: era la guerra de todos contra todos. Hoy se ha radicalizado: es la guerra de todos contra el mundo, contra el planeta Gaia (bellum omnium contra Terram). Eso es lo que está implicado en nuestro paradigma civilizacional que se ha propuesto explotar y obtener, con violencia tecnológica, la totalidad de los recursos del planeta Tierra. En efecto, atacamos la Tierra en todos sus frentes, en los suelos, en los subsuelos, en los aires, en las selvas, en las aguas, en los océanos, en el espacio exterior. ¿Cuál es el rincón de la Tierra que no está siendo objeto de dominación y de conquista por el ser humano? Por todas partes hay heridas de nuestra madre Tierra, que sufre y gime en los terremotos, los tsunamis, los ciclones, las crecidas devastadoras del Estado de Santa Catarina y las sequías pavorosas del Nordeste. Son señales que nos está enviando. Cabe interpretarlas y cambiar nuestra conducta. Esta guerra no la ganaremos nosotros. Gaia es paciente y con una inmensa capacidad de aguante. Como ha hecho con tantas otras especies en el pasado, ojalá no decida librarse de la nuestra en las próximas generaciones.

No nos basta el sueño del filósofo Kant de la paz perpetua entre todos los pueblos. Necesitamos con urgencia hacer un pacto de paz perenne de todos con la Tierra. Ya la hemos atormentado demasiado. Hay que curarle las heridas y cuidar de su salud. Sólo entonces Tierra y Humanidad tendremos un destino mínimamente garantizado.


Escrito por Leonardo Boff Martes, Teologo
06 de Enero de 2009.