Y mi triunfo;
Encontrar la palabra escondida
aquella vez de nuestro pacto secreto
a pocos días de terminar la infancia.
Debes recordar
dónde la guardaste
Debiste pronunciarla siquiera una vez...
Ya la habría encontrado
Pero tienes razón ese era el pacto.
Mira cómo está mi casa, desarmada.
Hoja por hoja mi casa, de pies a cabeza.
Y mi huerto, forado permanente
Y mis libros cómo mi huerto,
Hojeado hasta el deshilache
Sin dar con la palabra.
Se termina la búsqueda y el tiempo.
Vencida y condenada
Por no hallar la palabra que escondiste.
La Colorina.

2 comentarios:
Es genial la colorina, tan potente.
Sí, muy potente. Me pasa algo con ella, me pasa que siento mucho amor y ganas de haberla podido abrazar. Me dio pena que no la supieran valorar, que la despreciaran por su forma de ser, tan directa y honesta. Decía verdades que las personas no querían ver.
Oye!, gracias, hace rato que quería encontrar este poema :)
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